(elterritori.com.ar) Los sectores privados fueron los más perjudicados económicamente por el aislamiento social preventivo y obligatorio que rige hace más de un mes. La paralización de un gran número de actividades y los consecuentes nulos ingresos generados durante las últimas semanas puso en jaque a miles de pymes y comercios de la provincia. No obstante, el sector público tampoco está ajeno a la reducción del flujo monetario y eso se ve reflejado en las imponentes caídas en la recaudación municipal. Es que los vecinos que siguen contando con un sueldo fijo priorizaron el pago de otros servicios y la compra de alimentos, mientras que hay un importante sector que se quedó sin ingresos, por lo que no pudo hacer frente a las obligaciones tributarias.
A esto se suman las dificultades que poseen algunos municipios en cuanto a la cobranza, ya que no cuentan con un sistema de pago online y recién esta semana abrieron nuevamente las oficinas comunales para la recepción del pago mensual. Esto lleva a ciertas localidades a contar con una caja vacía, que pone en aprietos el normal funcionamiento de los servicios que siguen en marcha, como la recolección de residuos.
Sin embargo, desde las oficinas municipales entienden que el panorama no es nada alentador, sobre todo en lo que respecta a los comercios, por lo que en ciertos casos incluso trabajan en la suspensión del cobro de tasas de comercios a los rubros más afectados. Esto ya se hizo efectivo en Campo Grande, abarcando a unos 1.200 emprendedores, y se está analizando también en la ciudad de Oberá (ver Oberá busca disminuir…).
En tanto, en Posadas también se estudian ciertas bonificaciones a los grandes contribuyentes tras registrar una caída estrepitosa en la tasa de comercio (ver Posadas analiza propuestas…).
Caja en cero
Fueron las localidades más chicas las que principalmente se vieron afectadas en mayor medida por las medidas decretadas a nivel nacional para el resguardo contra el avance del Covid-19.
Varios intendentes consultados confirmaron a El Territorio que este mes tienen la caja en cero, puesto que recién el último lunes abrieron las puertas de la Municipalidad para el cobro de tasas, y la gente tampoco está teniendo el dinero para abonar.
Ramón Gerega, jefe comunal de Tres Capones, fue uno de los que afirmó que “recién el lunes abrimos la oficina de recaudación, por lo que estuvimos en cero”. Además, explicó que para tratar de cumplir de igual manera con los pedidos vecinales, “estuvimos trabajando en obras públicas en horarios reducidos y a partir de este lunes normalizamos”.
“Si la gente no se acerca a pagar va a estar complicado”, apuntó.
Algo similar ocurrió en Capioví, donde el alcalde Alejandro Arnold explicó que recién el lunes se habilitó la caja de cobro nuevamente.
En Bernardo de Irigoyen, Guillermo Fernández apuntó que “la caída de la recaudación fue algo casi total porque tuvimos horarios reducidos y porque tratamos de que se cumpla la cuarentena”.
“Con la frontera cerrada el movimiento disminuye, pero de a poco estamos abriendo las puertas de la Municipalidad, haciendo los controles, pasando de a uno, para poder cobrar los impuestos”, manifestó.
Similar situación se vive en Colonia Victoria. El alcalde Hugo Andino se mostró preocupado ante las circunstancias siendo que “acá no hubo nada, cero de recaudación, y así se complica el panorama”.
De similar manera, el municipio de Guaraní que dirige el intendente Miguel Ángel Vargas tomó la decisión de ajustar en grandes obras y evitar endeudarse para cumplir con sueldos y servicios básicos.
“En este mes de abril desde que comenzó la cuarentena hicimos un receso, así que no pudimos recaudar, pero esta semana abrimos al público con todas las medidas de seguridad y por suerte comenzaron los contribuyentes al municipio”, empezó explicando el alcalde.
Respecto a la realidad y la nula recaudación durante un mes, todo se complicó. “Estamos debilitados porque no hubo recaudación y tenemos los gastos de la obra pública, combustible y sueldos de los trabajadores, no obstante se pudo cumplir con los sueldos, además tenemos un recurso para estar al día con los proveedores”, señaló.
Caídas estrepitosas
En El Soberbio, el aislamiento obligó a cambiar los hábitos a todos: instituciones públicas y población en general. La Municipalidad, por ejemplo, está trabajando a puertas cerradas.
El contribuyente se acerca y es atendido por una ventana, donde puede evacuar las dudas y sacar el importe de los impuestos que debe abonar.
Luego, el pago se realiza solamente mediante transferencias bancarias. De forma posterior, se debe enviar el comprobante de pago por correo electrónico a la Municipalidad.
Una vez que el pago impacta en el sistema, se le remite al contribuyente los comprobantes correspondientes.
Según se supo, los que más se acercaron a preguntar fueron los representantes de comercios que deben estar al día con Rentas para poder emitir factura.
No obstante, de acuerdo a lo que dijo el tesorero local, Irineo Rodríguez, solamente un 25% de la población se acercó a pagar, siendo el 75% restante una baja importante para la comuna.
Por su parte, el intendente Roque Soboczinski adelantó que verán qué se hará a fin de mes, ya que este mes la población prácticamente no está abonando las tasas.
La localidad de Leandro N. Alem no fue la excepción. Con una reducción del 30 por ciento de la coparticipación ya confirmada y la baja de recaudación, “gracias al orden de nuestro intendente de no gastar nunca más de lo que teníamos estamos viendo cómo subsanar este desfasaje”, dijo el secretario de economía y finanzas municipal Marcelo Delgado.
El funcionario remarcó que comparando los primeros 15 días de marzo pasado con los de abril la recaudación municipal cayó abruptamente.
También agregó que “se ven números negativos en el rubro comercio con una baja del 70 por ciento”, explicó Delgado.
De igual forma, Sergio Kupczyszyn, intendente de Gobernador López, aseveró que “está realmente nula la recaudación, principalmente patentes que todavía estamos en etapa de cuotas de la misma”.
Al realizar un cálculo estimativo, indicó que la caída fue del 90 por ciento.
En tanto, Jorge Tenaschuk de San José detalló que “nosotros no somos ajenos a la situación, y acá habrá caído un 70 a 80 por ciento”. “La situación es dura, semana a semana hay que ir adaptándose”, lamentó el funcionario.
En Dos de Mayo, en tanto, hubo un brusco descenso. Actualmente el padrón de contribuyentes muestra un rendimiento del apenas el 28%.
Y en Aristóbulo del Valle, el alcalde Eldor Hut señaló que el universo de cumplimiento ronda el 20%.
Crítica situación
En la localidad de San Ignacio, las recaudaciones han mermado significativamente de acuerdo a lo afirmado por el propio intendente Javier Peralta.
El jefe comunal destacó que “la recaudación viene baja, estamos tratando de recaudar un poco más al activar un sistema de cobro por ingreso a mercadería al pueblo, es una esperanza que eso levante un poco la recaudación ya que los pagos de los contribuyentes ha caído en alto porcentaje, afectando más que nada al área de acción social que es la parte que más nos importa mantener activa para ayudar al que más necesita, más aun teniendo en cuenta de la gran cantidad de gente que no está trabajando por la cuarentena”.
Mientras, el municipio de San Javier está sufriendo serios reveses en cuanto a la recaudación que ha caído en un 90 por ciento según lo que indicó el alcalde Matías Vilches.
“Es un momento económico muy complicado que estamos pasando, la baja tan grande en la recaudación afecta a todos los sectores municipales, es realmente preocupante”, exclamó.
De igual manera, la comuna de Santa Ana se ve afectada por la ausencia total de recaudación.
Pablo Castro, intendente del municipio, dijo que “esta es una etapa más que complicada, nosotros nos caracterizábamos por tener un porcentaje bastante alto en recaudación y desde que está la cuarentena fue bajando a un nivel cero”.
“Actualmente no hay recaudación local, nos preocupamos porque afecta el funcionamiento comunal normal, pero somos optimistas y creemos que en algún momento va a pasar esta situación y volveremos a retomar todo como antes”, indicó.
En tanto, el municipio de Bonpland tampoco es diferente la situación.
El alcalde local Juan Carlos Bueno dijo que la recaudación municipal en su localidad cayó un 95%, “creo que en los municipios chicos la recaudación de por sí ya son difíciles y esto ahora complicó casi en su totalidad”, señaló.
En cuanto a Montecarlo, los vecinos empezaron a acercarse a pagar sus impuestos, pero no de manera masiva como en años anteriores.
“La verdad es que nosotros cerramos recaudación durante la mayor parte de la cuarentena, recién hace una semana que está abierto con horario limitado y todas las medidas sanitarias. Tenemos poco movimiento por la misma cuarentena, la gente normalmente no sale de sus casas y menos si es para pagar impuestos o tasas”, explicó el intendente Jorge Lovato.
Por otra parte, destacó que “muchos vecinos pagan en enero y febrero pero algunos vencimientos son más tarde y fueron en la cuarentena”.
En San Pedro la merma fue un poco menor
Las arcas de la Municipalidad de San Pedro se vieron afectadas por el cese de la actividad comercial en varios rubros, aunque la tasa general de inmuebles se mantuvo constante en comparación al periodo anterior. Desde el área contaduría de la Municipalidad informaron a este medio que durante el mes de marzo, cuando se decretó la primera quincena de cuarentena obligatoria, fue positiva la recaudación en lo que respecta la tasa general de inmuebles, que se mantuvo normal en comparación al mes de abril de 2019. Sin embargo el impacto negativo se registró en el cobro de la tasa de comercio que teniendo en cuenta los ingresos del mismo mes del periodo anterior, bajo en torno al 40%.A partir de ahora, habrá que analizar qué impacto tuvo la continuidad de la cuarentenaen esta localidad.
Posadas analiza propuestas a contribuyentes
Fuerte merma en el pago de los tributos municipales, en la tasa general de inmueble y la tasa de comercio, es lo que registra el municipio de Posadas. El secretario de Hacienda Sebastián Guastavino detalló que preocupa en especial la baja recaudación en la tasa de comercio, porque ello representa un 60% de ingreso municipal. A esta situación poco alentadora se suma lo que puede arrojar el mes en curso, por lo que para mayo tampoco hay estimaciones de rápida recuperación. Ante este escenario, la idea es avanzar en acuerdo con los grandes contribuyentes para tener liquidez en tiempos de crisis. Guastavino recordó que el Código Fiscal contempla algunas bonificaciones y es una de las alternativas que analizan para ofrecerles a los grandes contribuyentes, muchos de ellos en plena actividad en medio de la cuarentena. Es para que adelanten tributos y tengan descuentos. Planteó que a la actual situación se puede hacer frente al tener una administración austera, con gastos limitados y enfocados en términos de inversión y gastos corrientes que permitió que esta caída no genere déficit insostenible.
Oberá busca disminuir la presión de pago, como hizo Campo Grande
En medio del parate económico por el aislamiento social preventivo y obligatorio, algunas comunas decidieron analizar formas de alivianar las cargas comerciales hasta llegar a eximir del tributo.
Es así que Campo Grande fue el primer municipio que eximió de impuestos a sus contribuyentes mientras dure la pandemia.
Como se informó con anterioridad, la medida fue adoptada de común decisión entre el intendente Carlos Sebastián Sartori y el Concejo Deliberante. La suspensión es a todo el padrón comercial y abarca unos 1.200 emprendedores que cuentan por estos días con esa consideración.
También Oberá
Ahora también desde la comuna de Oberá se analiza eximir del pago de la tasa de comercio a los emprendedores locales.
Se trata de una iniciativa presentada por el bloque de concejales renovadores de la ciudad, estudiada en conjunto con el Ejecutivo municipal.
El proyecto determina que se eximiría del pago al derecho de inspección, registros y servicios de contralor durante el período de abril (a abonar en mayo).
Para ello, los contribuyentes deberían presentar una declaración jurada del Impuesto sobre Ingresos Brutos, entre otras documentaciones pertinentes.
Javier Carísimo, secretario de Finanzas de Oberá, explicó a El Territorio que se trata de una medida dirigida “al que está complicado y no pudo trabajar durante este tiempo”.
“En el mes de marzo se trabajó hasta el día 20 en condiciones prácticamente normales, excepto la parte turística, gastronómica que ya se venía resintiendo un poco antes. Entonces, prorrogamos vencimientos de las tasas de febrero, que vencía el 15 de marzo, la extendimos hasta fin de mes, y ahora volvimos a prorrogar hasta fines de abril. Entonces, al que pudo trabajar algo vamos viendo también la forma de ir prorrogando los vencimientos, hacer refinanciaciones, porque sabemos que hay rubros que trabajaron, pero lo mínimo”, detalló el funcionario.
Seguidamente añadió que también “hay casos en los que no pudieron trabajar nada, a esos casos buscamos eximirlos de la tasa mínima, porque la tasa de comercio se tributa por ingresos brutos, entonces ver la manera de que la persona no pague nada”.
“La gente está desesperada, entendemos la situación de los comercios, pero el gobierno nacional con su equipo especializado en el área sanitaria dice que no se debe habilitar y nosotros tenemos que adecuarnos a los decretos nacionales”, adujo Carísimo.
Al tiempo que expresó que “nadie tiene recursos y el Estado vive de la actividad privada y la recaudación. No estamos en condiciones pero entendemos la situación de la gente que también es complicada. Estamos acompañando y todo lo que pudimos recortar de gastos y obras que pudimos dilatar fuimos redireccionando”, concluyó.
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