
Posadas | Un hombre vestido con uniforme del Ejército robó un auto que estaba en venta: “Uno nunca piensa que le puede pasar algo así”
Los damnificados comprobaron luego que no pertenecía a la fuerza.
(misionesonline.net) Un robo de singulares características ocurrió este jueves en Posadas, cuando un hombre, vestido con uniforme del Ejército Argentino, sustrajo un Citroën AirCross, fingiendo que iba a comprarlo. Los damnificados comprobaron luego que no pertenecía a la fuerza.

El hecho comenzó en el entorno digital de Facebook Marketplace y culminó con una huida a plena luz del día por la avenida San Martín. En diálogo con Misiones Online, Camila, hija de la propietaria del vehículo, relató cómo se dieron los hechos. “Publicamos el auto para vender en el Marketplace. Él se contactó directamente a los celulares publicados y fue hasta la dirección acordada, que es mi casa. El auto es de mi mamá, pero lo mostramos mi hermana y yo, ya que mi mamá no podía”, dijo.
El auto estaba en venta debido a las necesidades económicas que atraviesa su madre, de acuerdo a lo relatado por Camila. “Es por eso, la desesperación que tengo, me siento mal”, indicó.

Según la denuncia, el encuentro inicial se dio en las inmediaciones de la intersección de las avenidas Leandro N. Alem y San Martín de la ciudad capitalina. El delincuente se presentó con una apariencia que no levantó sospechas inmediatas. “El tipo llegó normal, dijo que era del Ejército y que estaba interesado. La verdad no desconfié”, explicó la entrevistada.
El hombre pidió probar el andar del vehículo y dio unas vueltas por la zona en compañía de las vendedoras. Para concretar el robo, utilizó una excusa técnica. “Preguntó si podíamos llevar el auto con él al Ejército para pasarlo por un escáner y ver si el auto estaba tocado”.

Al llegar frente a la institución, el implicado fingió realizar gestiones oficiales. “Fuimos, y cuando llegamos habló con alguien por celular. Dijo que no nos iban a dejar entrar a civiles, y nos confiamos”, contó. “Como estábamos frente al Ejército, no pensé lo que podía pasar. Dijo que lo esperemos en el puesto de sanidad y que él ingresaría por el portón del costado, y nada”.
Fue en ese momento cuando el hombre hizo que las mujeres bajaran del vehículo con el pretexto de que “no podía entrar con nadie ajeno” a la guarnición. Manifestó que era necesario entrar para buscar el dinero de la compra.
Cronología de la fuga
Una vez que las vendedoras descendieron, el sospechoso aceleró y desapareció. Sin embargo, mantuvo la comunicación por mensajes para ganar tiempo. “Me seguía mandando mensajes que ya salía, y así pasaron 15 minutos”, indicó la víctima. “Me enviaba mensajes desde ‘adentro’, pero claramente estaba ganando tiempo. A los 15 minutos le dije que ya me tenía que ir, y de ahí dejó de responderme”.
Cuando eso sucedió, las alarmas se encendieron y la situación se tornó sospechosa para el entorno de la víctima. “Llegó mi pareja al lugar porque le parecía raro todo, y nunca volvió el tipo. Mi novio no iba a estar en el encuentro, estaba trabajando. Cuando le dije que el señor nos pidió llevar el auto al Ejército, ahí se preocupó y fue directo. Pero ya llegó cuando le habíamos permitido que ‘entre con el auto’”. Incluso, el estafador llegó a preguntar por el novio. “Me preguntó si había llegado mi novio, porque le dije que estaba yendo mi novio para esperar con nosotras”.
Descripción del sospechoso

Al notar la demora, las víctimas consultaron con el personal real de la fuerza. “Ahí empezamos a movernos y a hablar con la seguridad que está en el Ejército. Nunca había entrado el auto”, afirmó. Después de algunas averiguaciones, descubrieron que el hombre no era parte de ninguna Fuerza. “Consultamos y no, no es parte del Ejército. Era mentira”. Todo el proceso, desde la entrega del auto hasta la confirmación de la estafa, ocurrió en menos de 30 minutos.
La víctima describió al delincuente como un hombre “pelado, blanco, parecía tener rasgos de polaco, no tenía botas de trabajo sino zapatillas. El pantalón era del Ejército y la parte de arriba también”.
Finalmente, reflexionó con dolor sobre lo ocurrido. “Uno nunca piensa que le puede pasar algo así. Obviamente ahora pensamos que cómo nos pudimos confiar. Pero no pensé nunca que podría pasar algo así, y menos porque estaba uniformado”. La víctima instó también a la comunidad en general. “Cualquier dato suma”, dijo. “Todos saben lo que cuestan las cosas hoy en día, y si bien es algo material, es algo que costó mucho esfuerzo”.
La Policía de Misiones busca intensamente el Citroën AirCross y solicita a cualquier testigo que aporte datos sobre el paradero del vehículo o del hombre con vestimenta militar.