(elterritorio.com.ar) El presidente Alberto Fernández afirmó que el rescate del Grupo Vicentín significa un “paso adelante hacia la soberanía alimentaria” del país, al anunciar ayer por la tarde la firma de un Decreto de Necesidad y Urgencia para la intervención de la empresa por 60 días y el envío al Congreso de un proyecto de ley de expropiación para afrontar el proceso de concurso preventivo que podría derivar en su quiebra.
El 10 de febrero pasado, la empresa Vicentín, una de las principales compañías agroexportadoras de la Argentina, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores, tras la cesación de pagos en la que cayó en diciembre, cuando no pudo hacer frente a deudas con proveedores por 350 millones de dólares.
En total, la deuda de Vicentín asciende a 1.350 millones de dólares, de los cuales unos 1.000 millones son con los bancos y otros 350 millones con empresas del sector agrícola.
El Banco Nación es el principal acreedor de la empresa, por un monto superior a los 18.000 millones de pesos, seguido por el Provincia, con 1.600 millones, y el Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE), con 5 millones de pesos.
El anuncio fue realizado por Alberto Fernández en una conferencia de prensa brindada en Casa de Gobierno, acompañado por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; por la senadora por Mendoza Anabel Fernández Sagasti; y por el designado interventor, Gabriel Delgado.
El presidente señaló que todos los activos del Grupo Vicentín pasarán a formar parte de un fondo fiduciario cuya gestión le será encomendada a YPF Agro, una unidad de negocio de la petrolera YPF.
Al frente de la intervención estará Delgado, un experto con una amplia experiencia en el sector (ver Quién es...).
“Queremos que la empresa siga funcionando, que los trabajadores mantengan sus puestos de trabajo y que los pequeños productores puedan seguir vendiéndole lo que producen”, subrayó el presidente.
Alberto Fernández destacó que el objetivo es “rescatar a la empresa en favor de la economía argentina y de una parte de la economía que tiene particular relevancia como es el mercado de granos y de cereales”.
“Que el Estado cuente con una empresa testigo en el sector es algo muy importante”, expresó, y consideró que la medida es “estratégica” y que “favorece a la Argentina para lograr la soberanía alimentaria”.
El presidente adelantó que en la jornada de hoy se harán presentes en la sede la empresa el ministro Kulfas y Delgado, para hacerse cargo de la intervención y tomar cartas en el concurso de acreedores que el grupo enfrenta.
En ese marco, Kulfas también destacó la importancia de “tener una empresa testigo en el mercado de granos y en el mercado de cambios”, y precisó que hoy con el CEO de YPF, Sergio Affronti, aprobarán la propuesta en el directorio.
En la misma línea, Delgado señaló: “Los que trabajamos en el sector agropecuario entendemos y apoyamos mucho el proyecto de Vaca Muerta y creo que ahora también a YPF le toca tener la vaca viva”.
Precisamente durante esta jornada, en la sede central de YPF, en Puerto Madero, se desarrollará una reunión de directorio para avanzar en la propuesta del poder ejecutivo.
Fuentes del gobierno adelantaron que el proyecto de ley buscará declarar a Vicentín como una empresa de “utilidad pública y sujeta a expropiación” para que pase a formar parte de un fondo fiduciario que administrará YPF Agro, con lo que se replicará el modelo de gestión mixta.
YPF Agro es una unidad de negocios de la petrolera nacional dedicada a la comercialización de semillas, productos para la protección y nutrición de cultivos, además de silobolsas y lubricantes.
Entre tanto, el proceso de convocatoria de acreedores de la empresa Vicentín que tramita en el Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista seguirá su cauce normal.
Y el gobierno planea poner a disposición de la Justicia toda la información necesaria para que se lleve adelante la investigación sobre el proceso de vaciamiento al que fue sometido la empresa.
Vicentín, líder en la producción de alimentos, entró en convocatoria de acreedores luego de que anunciara la cesación de pagos de su deuda a fines del 2019 como resultado de un proceso de vaciamiento.
Quién es Gabriel Delgado, nuevo interventor
Roberto Gabriel Delgado, nuevo interventor de Vicentín, es licenciado en Economía Agropecuaria y doctor en Finanzas con especialización en finanzas rurales. En materia de gestión, entre 2013 y 2015, durante el último mandato de Cristina Fernández, fue secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Desde 2016 hasta la actualidad cumplió el rol de director del Centro de Investigación en Economía y Prospectiva (Ciep) del Instituto Nacional Tecnológico Agropecuario (Inta). Su carrera dentro del agro comenzó en 1998 cuando ingresó al Inta como economista en la Estación Experimental Agropecuaria Bordenave y desde el año 2003 al 2006 fue referente de finanzas agropecuarias en Transferencia y Extensión (Inta Central). Además, en 2010 fue presidente de la Asociación Argentina de Economía Agraria.
En cifra
U$S1.350 millones
es la cifra a la que asciende la deuda de Vicentín, de los cuales unos 1.000 millones están contraídos con los bancos y otros 350 millones con empresas del sector agrícola.
Un gigante y la importancia estratégica de su nacionalización
Vicentín es la mayor empresa de molienda de granos de Argentina en términos de capacidad instalada y también la mayor productora de biodiesel del país.
La empresa es una sociedad anónima constituida en 1957, con oficinas centrales en la localidad santafesina de Avellaneda y plantas de cereales y oleaginosas en esa ciudad, en San Lorenzo y en Ricardone, también en Santa Fe.
Vicentín se ubica entre las seis cerealeras que más exporta y una de las cinco principales empresas procesadoras de granos, por lo tanto, una pieza vital para el abastecimiento de alimentos y para la acumulación de reservas internacionales que precisa el Ejecutivo en el plan de sustentabilidad de la deuda externa.
La empresa cuenta con plantas de cereales y oleaginosas en las localidades santafesinas de Avellaneda, San Lorenzo y Ricardone, una división de producción de biodiesel (Renova), otra textil que incluye desmotadora, hilandería y tejeduría, una planta de jugo concentrado de uva en San Juan, Vicentín Family Wines en Mendoza, además de acopio y exportación de miel (Promiel), producción ganadera y sedes en Montevideo, San Pablo y Asunción.
El direccionamiento del macrismo de los fondos públicos para favorecer negocios de los grupos económicos concentrados llevó a la conducción amarilla del Banco Nación a entregarle préstamos en dólares a Vicentín por encima de las posibilidades de devolución sin realizar estudios de sustentabilidad financiera. Con el cambio de autoridades en Casa Rosada se visibilizó esta situación y la compañía entró en concurso de acreedores, donde con el BNA acumula la mayor deuda.
Actualmente la empresa tiene 1.300 puestos de trabajo directos y a ello se le debe sumar otro tanto de puestos de trabajo indirecto.
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