Viernes, 13 de marzo
Policiales

Bustos fue asesinado de dos disparos con un arma de fuego de corto alcance.

No hay elementos suficientemente claros para afianzar una hipótesis en torno al móvil del hecho.

(elterritorio.com.ar) Los rastreos satelitales del teléfono celular de la víctima, el relevamiento de imágenes de cámaras de seguridad ubicadas sobre la ruta nacional 12 y el mapeo de la zona donde ocurrió el homicidio son por estas horas las principales apuestas que tienen los investigadores judiciales y policiales para poder identificar a los responsables de la muerte de Jorge Eduardo Bustos, un puntano de 35 años que el domingo por la noche fue encontrado muerto de dos balazos en una zona de pinares de la localidad de Garuhapé.

Según comentaron voceros judiciales consultados por este matutino, por el momento no hay elementos suficientemente claros para afianzar una hipótesis en torno al móvil del hecho. Aunque sobresalen dos: un posible caso de ajuste de cuentas, o la posibilidad de que algún tipo de negocio que no llegó a buen punto con algún tercero pudo haber sido el desencadenante del crimen.

Esto último si se tiene en cuenta el pasado con el mundo del  narcotráfico que tuvo la víctima (ver A prisión...).
Por otra parte, entre las últimas novedades que trascendieron ayer del caso se supo que según un informe preliminar de la autopsia se estableció que Bustos murió como consecuencia del primer disparo que recibió en el pecho.

En el mismo estudio se añade que la víctima, ya estando sin vida y en el piso, recibió el segundo impacto en la cabeza. Y que ambos tiros fueron realizados aparentemente con un arma calibre 22, es decir de poco alcance, y que hasta el momento no fue ubicada por los pesquisas.

Para avanzar en la investigación, tanto el fiscal del Juzgado de Instrucción de Puerto Rico, Jorge Fernández, como el juez Manuel Balanda Gómez, solicitaron informes periciales a una compañía de telefonía celular para establecer en qué antena impactó por última vez. Se espera con esto reconstruir los últimos movimientos de la víctima.

Sobre esto último en particular, se sabe en base a las averiguaciones policiales que Bustos realizó una gran cantidad de compras en un conocido comercio de la capital provincial. Esto se puso saber debido a los tickets que fueron incautados por los peritos dentro del Volkswagen Gol en el que se movilizaba la víctima.
También se secuestraron dos tarjetas prepagas de telefonía celular.

Por otra parte trascendió que hace unos quince días había viajado a visitar a sus parientes a su San Luis natal. 

Ataque en el monte

Las fuentes consultadas comentaron que dentro del auto no se hallaron signos de violencia, ni indicios de un posible robo. Aunque quienes ultimaron a Bustos, antes de escapar, se llevaron su teléfono celular y las llaves del vehículo.

Esto hace presumir a los investigadores que el puntano fue ejecutado fuera del auto. Y que por algún motivo en particular lo obligaron a bajar del auto. 
Sobre este último punto, los voceros no descartaron que hasta el propio homicida pudo haber viajado dentro del Gol como acompañante de Bustos. O bien utilizar un vehículo más pequeño como una motocicleta para guiar a la víctima hasta el mencionado pinar.

Para los investigadores resulta muy difícil que Bustos haya llegado sólo por sus propios medios hasta el lugar donde luego encontraría la muerte. Y la teoría se fundamenta en que el vehículo en el que se trasladaba tenía suspensión baja y las condiciones del terreno eran muy malas. 
Y además por el hecho de que el asesinado, en teoría, no conocía el lugar y sus complicados accesos.

Por otro lado, al cierre de esta edición se concretó la detención de un sospechoso en el caso, quien fue identificado como Raúl Alberto T. (40) alias Paca, que al parecer tendría relación con el homicidio.

El sospechoso fue detenido en Puerto Rico por personal de la división Homicidios de la Policía de Misiones y en las próximas horas seria llevado a declarar.

A prisión por llevar 106 kilos de marihuana

Jorge Eduardo Bustos había accedido al beneficio de la libertad condicional el pasado 10 de enero tras purgar tres años en prisión en el penal de Loreto por una causa federal. Según pudo averiguar este matutino, el oriundo de San Luis había sido condenado el 22 de junio de 2017 por los miembros del Tribunal Federal Oral de Posadas a cumplir seis años de cárcel por el delito de transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas. Todo esto luego de haber sido descubierto en marzo de 2016 por personal de Gendarmería Nacional cuando trasladaba más de 106 kilos de marihuana junto a dos cómplices en el baúl de un Citroen C4 en la localidad de Gobernador Roca. Dicho procedimiento se concretó cuando personal del Escuadrón 11 “San Ignacio” de Gendarmería advirtió que un vehículo, en plena madrugada, había girado en U para evitar un control de rutina apostado sobre la ruta provincial 6, en Roca. Tras una persecución se logró ubicar el auto, a un costado de la banquina, con tres ocupantes. Y tras la requisa dentro del vehículo los pesquisas encontraron cuatro bultos de gran tamaño en el baúl. Y que después en el conteo arrojó como resultado la existencia de 111 paquetes de marihuana con un peso que superó los 106 kilogramos. Todas las actuaciones fueron remitidas al Juzgado Federal de Oberá que dispuso la detención de los tres implicados.


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