(elterritorio.com.ar) Los lácteos constituyen productos necesarios para la dieta de cualquier persona. Sin embargo, producto de la devaluación y el alza inflacionaria, el consumo de leche, yogurt y quesos disminuyó ante la fuerte suba de precios.
Según señaló Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), los alimentos lácteos sufrieron incrementos entre el 85 por ciento y hasta el 102 por ciento entre agosto de 2018 y de este año. La tendencia alzista de los productos de la cadena láctea inició a la par de la devaluación y crisis económica, desde abril del año pasado.
En tanto, el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), coincidió con el informe de Deuco y detalló que los precios encarecieron hasta 102 por ciento. Sobre los motivos, señaló que uno de los factores que influyó en el aumento fue por el cierre de tambos en las principales provincias productoras durante 2018, que se tradujo en una fuerte disminución en el consumo per cápita en el primer semestre de este año y cayó el 6,4 por ciento.
Asimismo, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) expuso que la región NEA fue la zona que mayor aumento registró en la categoría leche, productos lácteos y huevos, que en su variación interanual alcanzó el 84 por ciento, el valor más elevado detrás de Cuyo que, entre agosto de 2018 y de este año, llegaron al 86,7 por ciento.
Consumo en caída
El consumo de leche tuvo un saldo negativo durante el primer semestre de 2019 ya que bajó 13,2 por ciento entre enero y junio, cifra que no se registraba desde 2003, indicó el informe de Ocla, entidad que depende de la Secretaría de Agricultura de Nación.
Allí, reconoció que la abrupta caída llegó a valores mínimos en 16 años, “dada la disparada de precios, que alcanzó hasta el 102 por ciento en su variación interanual”.
El documento señaló además que se consume 35 litros de leche menos por habitante, en comparación con 2015 y alcanzó uno de los valores más bajos durante la gestión de Cambiemos.
Añadieron que el consumo per cápita, en los primeros meses del año fue de 182 litros de leche, el menor índice desde 2003, cuando se consumía 179 litros. Incluso, es menor a valores de 2001 -222 litros- y 2002 -195 litros-.
Si se analiza todo el período macrista, hubo caída durante todos los años, partiendo de los 217 litros que se consumía a fin de 2015, a 200 litros en 2016, a 195 litros en 2017 y a 190 litros el año pasado, informaron desde la entidad.
Subas anuales
A partir de un relevamiento que realizó El Territorio en varios supermercados y almacenes de Posadas, comerciantes afirmaron que los productos que más aumentaron fueron aquellos de la cadena láctea.
Dependiendo de la marca, el litro de leche en caja se vende entre 41 y 71 pesos. En este sentido, comerciantes manifestaron que la quita del Impuesto al Valor Agregado (IVA) incidió en una leve baja de los precios, de entre dos y hasta cinco pesos por unidad.
Inclusive, comentaron que las primeras marcas de leches alcanzaron los 80 pesos a mediados de agosto. Y recordaron que el año pasado el litro de leche se vendía a 29 pesos.
Otro de los productos a los que quitó el 21 por ciento de arancel fueron los yogures que se venden entre 57 y 85 pesos el litro en sachet. “En septiembre del año pasado, el litro se vendía a 24 pesos”, rememoraron desde un conocido local posadeño.
En el caso del yogurt en potes de 175 gramos, los valores oscilan entre los 27 y hasta 40 pesos por unidad, cuando en 2018 apenas llegaba a los 20 pesos. Mientras que la manteca de 200 gramos se comercializa a 120 pesos, que el año pasado alcanzó los 78,50 pesos.
Quesos caros
Uno de los productos de consumo popular son los quesos, en su multiplicidad de variedades. Sin embargo, éstos fueron los que más subieron sus precios en los últimos cuatro meses, indicaron.
En la recorrida por los supermercados de Posadas se observó una fuerte suba en el precio por kilo de queso barra que, dependiendo del negocio, se vende entre 560 y 630 pesos mientras que en mayo pasado, el monto alcanzaba los 450 pesos.
En tanto que el kilo de queso port salut asciende a los 400 pesos. Mientras que el cremoso, los montos llegan a 445 pesos.
Otro tipo de queso que encareció su precio fue el tipo tybo, que pasó de 450 a 557 pesos el kilo entre mayo y septiembre. El pategrás en el mismo lapso, subió de 530 a 630 y hasta 700 pesos.
Sin embargo, el de tipo parmesano superó ya los 1.000 pesos el kilo en algunos comercios posadeños, como consecuencia de los últimos incrementos.
Situación dispar
Según coincidieron varios comerciantes posadeños, los lácteos fueron el rubro que más aumentos tuvo, y que fue acrecentándose más aún desde principios de 2019.
Agregaron que los derivados -como los postres, flanes y quesos untables-, mermaron sus ventas a raíz de las subas.
Juan Gang, propietario de un comercio en inmediaciones de avenidas Blas Parera y Francisco de Haro de Posadas, expresó que “desde el año pasado la leche, el yogurt y los quesos cremoso y en barra fueron los que más subieron. A principio de año el motivo radicó en la poca producción en Santa Fe y Entre Ríos; y ahora nos informaron que fue por la devaluación y que el panorama seguirá así, en alza”, detalló.
Ejemplificó que el año pasado el litro de leche en sachet se vendía a 25 pesos y hoy, se consigue a 50 pesos. Y que el kilo de queso cremoso pasó de 115 a 290 pesos en apenas un año.
Por su parte Ismael Ortigoza, titular del Centro de Almaceneros de Posadas, indicó que persiste la estabilidad de las ventas de los lácteos.
“Es un producto necesario, de consumo familiar. La leche y el queso forman parte de la dieta cotidiana y difícilmente se pueda reemplazar”, dijo.
Añadió que observó una fuerte disparidad de precios de la leche y principalmente de los quesos, entre almacenes y los grandes supermercados. “Hay una fuerte tendencia a la compra de los packs de doce unidades, para tener algún tipo de ahorro. Y en el caso del queso, se compra en base al dinero que se tiene en el momento y se suele llevar apenas unos 100 gramos por persona, que no supera los 100 pesos”, explicó.
En tanto que Lucas Kerps, empresario supermercadista de Posadas, agregó que en los últimos meses se evidenció una caída pronunciada en productos industrializados, tales como postres o quesos untables, “que alzaron considerablemente los precios en el último año porque son alimentos que no constituyen una primera necesidad para los consumidores”.
Indicó que se observó un leve repunte en las ventas de leche y yogurt, que fueron los productos a los cuales se quitó el IVA.
Detalló que los lácteos de segundas marcas encarecieron hasta más de un 100 por ciento en un año. Citó el ejemplo del queso barra, que en septiembre del año pasado costaba 93 pesos el kilo y ahora se vende a 197 pesos, representando un alza del 111 por ciento.
“Hay un claro cambio de consumo por parte del cliente que, en tiempos de crisis, se aboca a un determinado producto. Se busca la opción más adecuada al bolsillo”, subrayó.
En cifras$650
Es el precio del kilo de queso en barra en algunos comercios posadeños. El pategrás llegó a los 700 el kilo, y el cremoso alcanzó los 445 pesos.
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