
Ya funciona el nuevo radar del SMN que dará datos del tiempo de Misiones
El equipo se incorporó a la red nacional y permite anticipar fenómenos climáticos extremos en una zona que presentaba déficit de cobertura.

(elterritorio.com.ar) Con la habilitación del Radar Meteorológico Argentino (RMA) en el Parque Industrial de Ituzaingó, la provincia de Corrientes y el Sur de Misiones incorporan una herramienta estratégica para la vigilancia atmosférica y la prevención de riesgos asociados a fenómenos meteorológicos severos. El equipo forma parte del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame), una red federal que apunta a ampliar y modernizar la observación del tiempo en todo el país, con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) como principal usuario de la información generada para la elaboración de alertas inmediatas.

El radar cuenta con un radio de cobertura de aproximadamente 240 kilómetros, lo que le permite realizar un barrido continuo de la atmósfera sobre el Norte correntino, todo el Sur y parte del Centro de Misiones. Esta capacidad resulta clave para anticipar fenómenos de alto impacto como tormentas fuertes, precipitaciones intensas y episodios de granizo, eventos que afectan de manera recurrente a zonas urbanas, áreas productivas y corredores viales estratégicos de la región.

La puesta en funcionamiento del RMA Ituzaingó fue presentada durante una actividad operativa que reunió a funcionarios de los organismos que impulsaron y acompañaron la instalación del equipo. Participaron representantes de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) y del Ministerio de Industria de la provincia de Corrientes, quienes destacaron la coordinación institucional y el apoyo local como factores determinantes para concretar el emplazamiento del radar en el predio del Parque Industrial.
El equipo se encuentra además asociado a una red de Estaciones Meteorológicas automáticas ubicadas en Villa Olivari, Portal Galarza, La Palmira e Itá Ibaté. Estas estaciones forman parte del proyecto Sinarame e integran el Sistema Nacional de Información Hídrica, aportando datos complementarios que permiten un seguimiento más preciso del comportamiento de las lluvias y del desarrollo de sistemas convectivos en la región.
Desde el punto de vista técnico, especialistas en meteorología venían señalando desde hace tiempo la necesidad de reforzar la cobertura radar en el Sur de Misiones. Hasta ahora, gran parte de la información utilizada provenía de equipos instalados en países limítrofes o del radar ubicado en Bernardo de Irigoyen, cuya cobertura no alcanzaba de manera óptima a zonas densamente pobladas como Posadas y localidades cercanas.
En ese sentido, Favio Cabello, exdirector de la Dirección de Meteorología y de Prevención de Riesgos Naturales de Posadas (Opad), explicó la importancia de contar con un radar más cercano.
“Actualmente tenemos varios radares del lado de Brasil, de Paraguay y el de Bernardo de Irigoyen, lo bueno de este es que va a estar más cerca”, señaló, al referirse al nuevo RMA Ituzaingó.
Cabello detalló que la principal ventaja de estos equipos es su capacidad para identificar con precisión el tipo e intensidad de las precipitaciones: “Un radar siempre es bueno porque sirve para detectar los ecos de precipitaciones. Ahí se pueden ver los ecos fuertes, los ecos débiles y se puede identificar qué tipo de precipitación es, si es sólida, si es granizo, si es lluvia”.
El especialista subrayó además que la ubicación del radar resulta determinante para mejorar la calidad de la información. “Que esté acá cerca es mejor todavía, porque el ángulo cenital es mejor”, indicó, y utilizó una comparación gráfica para explicar el concepto: “Si tenés una sombrilla para la playa, uno quiere que esté encima de uno, no a 100 metros. Con esto pasa lo mismo: el radar tiene que estar sobre tu cabeza para poder ver y detectar la precipitación intensa o el granizo cayendo sobre tal barrio”.
De acuerdo con Cabello, la distancia a la que se encuentran los radares condiciona la capacidad de detección fina de los fenómenos severos. “Con un radar como los que tenemos ahora, que uno se encuentra en Brasil y otro en Irigoyen, esto no pasa”, señaló, al explicar por qué la instalación del equipo en Ituzaingó representa un salto cualitativo para la vigilancia meteorológica en el Sur misionero.
El exdirector de la Opad remarcó también que, si bien la tecnología es altamente automatizada, el radar es una estructura compleja que requiere supervisión constante y personal especializado.
“El radar gira solo, pero hay personal que tiene que prenderlo, manejarlo ante cualquier desperfecto y calibrarlo”, explicó, y detalló que el sistema necesita ajustes permanentes para garantizar lecturas confiables.
“Hay que darle ángulo cenital y una serie de configuraciones con las que se baja o se sube el plato, que tiene unos dos metros de diámetro, y eso va girando a 360 grados”, agregó Cabello, al describir el funcionamiento del equipo y la importancia de su correcta operación para la detección de eventos severos.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional también remarcan el valor estratégico de estos radares para los pronósticos inmediatos. Pedro Lohigorry, coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN, explicó: “Con el radar podemos ver dentro de las tormentas, ver si hay lluvia, granizo y de qué tamaño. Es una herramienta fundamental”, y subrayó que la superposición de coberturas es clave para construir un sistema robusto de vigilancia atmosférica.
En paralelo a la habilitación del RMA Ituzaingó, técnicos del sistema informaron que se encuentra en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles, que será de acceso abierto a toda la ciudadanía.
A través de esta herramienta digital, los usuarios podrán acceder en tiempo real a la información generada por la red nacional de radares meteorológicos, fortaleciendo el acceso público a datos actualizados y a los sistemas de alerta temprana.
En un contexto marcado por una mayor variabilidad climática y eventos severos cada vez más frecuentes, la incorporación de este tipo de tecnología representa un avance clave para la planificación territorial, la gestión del riesgo y la protección de la población en el Nordeste argentino.
En cifras
240 km
Tiene un radio de cobertura de 240 kilómetros, permite realizar un barrido de la atmósfera sobre el Norte correntino y Sur y Centro de Misiones.