
Femicidio en Irigoyen: la mató mientras su hija dormía y luego le pidió que “le arregle el bolso”
Tomás Gómez estuvo prófugo un día y lo arrestaron en compañía de su patrón

(elterritorio.com.ar) Susana Padilla, prima de Luciana de Almeida atacada el sábado por la noche, reveló que la hija de ésta presenció las consecuencias del crimen y que el agresor incluso la obligó a ayudarlo a escapar: “Se despertó con el disparo y vio a su mamá sangrando”. Exigen justicia y rápida intervención para resguardar a la menor.

El femicidio de Noelia Luciana Fonseca de Almeida, ocurrido el sábado por la noche en el barrio Obrero de Bernardo de Irigoyen, expuso una vez más la crudeza de la violencia hacia las mujeres y hasta qué punto llegan sus consecuencias. Este episodio tuvo como testigo directo a su hija de 9 años, quien dormía en la casa cuando el sospechoso, Tomás Emerson Gómez (24), le disparó en el rostro.
De Almeida tenía 30 años y trabajaba como niñera para una familia de la ciudad. El femicidio -el número once relevado por la Justicia provincial en lo que va del 2025- desenmascaró además una seguidilla de hechos de violencia: según precisó Susana Padilla, prima de Luciana, el presunto femicida ya tenía al menos dos denuncias en su contra por violencia de género.
Lo ocurrido el último sábado por la noche, recordó, fue por demás estremecedor. “La hija de Luciana estaba durmiendo y se despertó con el disparo. Subió arriba de la cama y la mamá estaba sangrando. Ella contó todo con detalles”, relató la familiar en Radioactiva 100.7. El femicida fue capturado este lunes por la mañana en un episodio por demás llamativo: según confirmaron voceros policiales a El Territorio, el joven habría estado cerca de la comisaría de Dos Hermanas en compañía de su patrón, y alegó que se iba a entregar.

Por estas horas, no se descarta que se inicie una investigación por encubrimiento contra el empleador de Gómez. Dado que el hombre incluso había sido entrevistado el fin de semana y había negado saber dónde estaba el sospechoso.
La escena en aquella casa del barrio Obrero quizás quede marcada en la comunidad por un largo tiempo. Según describió Padilla, el acusado lejos de asistir a la hija de su víctima, la involucró en los minutos posteriores al crimen.
“Tomás le pidió que le arregle el bolso porque él se iba. Le dijo que la mamá iba a quedar bien”, detalló Padilla. Agregó que Gómez luego llevó a la niña hasta la casa de la patrona de Luciana -quien al rato fue la que denunció en la Comisaría de la Mujer local el posible crimen- y se dio a la fuga.
De Almeida era madre de una sola hija, se dedicaba al cuidado de niños y era muy conocida en la localidad. “Era una chica muy tranquila, muy buena, se asustaba de todo. No era una persona que se supiera defender”, describió su prima, al recordarla.
Meses de agresiones y amenazas
Padilla confirmó además que la relación con Gómez llevaba entre seis y siete meses y que existían antecedentes de violencia. “Cuando él tomaba se ponía agresivo. Hubo unas tres peleas fuertes y en dos ocasiones él le pegó. Ella lo había denunciado”, afirmó. Sin embargo, Gómez la habría mantenido bajo amenazas y fue así que la joven terminó aislada hasta de su familia, según contó su prima: “Él le metió miedo y la alejó de todos los familiares”.
En cuanto a la situación actual de la niña, Susana indicó que “por ahora está con mi hermana”, aunque esperan que quede al cuidado de la abuela materna, una vez que el Juzgado interviniente así lo resuelva. El impacto emocional que queda, de ahora en más, deberá ser tratado en compañía de profesionales: “A la noche no durmió nada, pasó llorando, recordando lo que pasó con su mamá. Quedó con un trauma enorme”, lamentó Susana.
“Demoran en llegar”
En un contexto de violencia en alza hacia niñas y mujeres, Padilla cuestionó la respuesta estatal frente a la violencia de género y pidió justicia. “Yo creo que es floja la ley. Muchas mujeres llaman a la Policía y demora mucho en llegar. Después ya no hay qué hacer”, sostuvo.
La familia de Luciana anhela que el acusado reciba una condena efectiva. “Pedimos que él pague por lo que hizo y que no sea cosa que en dos o tres años esté suelto buscando otra víctima. Justicia, más que nada, por la nena”, remarcó.
