
Fate anunció el cierre definitivo y el despido de 920 trabajadores
La histórica fabricante de neumáticos confirmó el cese inmediato de actividades y formalizó el despido de los trabajadores en un contexto de dificultades de mercado
(primeraedicionweb.com.ar) La histórica fabricante argentina de neumáticos FATE SAICI anunció el cierre definitivo de su actividad industrial y el despido de 920 empleados en su planta de Virreyes, partido bonaerense de San Fernando. La decisión marca el fin de más de ocho décadas de producción en el país y representa uno de los golpes más duros al empleo industrial registrado en 2026.

Según el comunicado oficial difundido por la empresa, “a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”, agregando que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.
La firma, controlada por la familia Madanes Quintanilla, precisó que no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis, sino de un cierre total con liquidación ordenada de operaciones, con el pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente y la cancelación de obligaciones con proveedores y acreedores.
Un símbolo de la industria que se apaga
Fate, cuyo nombre es el acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas, fue fundada en 1940 y con los años se consolidó como líder en la fabricación y exportación de neumáticos en Argentina, con una capacidad productiva que superaba 5 millones de unidades anuales en su planta de Virreyes.
La compañía se destacó históricamente por ser pionera en la producción de neumáticos radiales para el mercado local y por su presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina, además de su rol en el abastecimiento del parque automotor argentino.
El cierre se produce en un contexto de fuerte pérdida de competitividad del sector manufacturero local, acentuado por el aumento de importaciones de neumáticos, particularmente desde Asia, que llegaron al país a precios más bajos y presionaron a las industrias domésticas.
Diferentes fuentes señalan que Fate ya había enfrentado dificultades en años previos, con reducciones de personal y procedimientos preventivos de crisis, mientras la planta permanecía paralizada semanas antes del anuncio definitivo. La empresa sostuvo que estos factores se suman a un panorama de mercado complejo que compromete la sustentabilidad de operaciones tradicionales en Argentina.
Con la clausura, Fate no solo detiene la producción industrial en su planta de San Fernando, sino que deja a casi un millar de trabajadores sin empleo directo, además de afectar -en forma indirecta- a proveedores, transportistas y redes de comercio vinculadas a la actividad manufacturera.
Fuente: Agencia de Noticias NA

