Fabrica unos 400 mates a diario y desde El Soberbio los vende y distribuye a todo el país
Se trata de Javier Olsen un productor y emprendedor misionero que con su iniciativa de elaboración de "mates" logró conformar una pyme en el que hoy trabajan unas doce familias.

(primeraedicionweb.com.ar) El mate es mucho más que el recipiente utilizado para preparar y beber la tradicional infusión de yerba mate. En Argentina y los países vecinos representa un gesto de amistad, cordialidad y hospitalidad, además de ser un símbolo de encuentro que atraviesa edades y estratos sociales. Se comparte entre familiares, amigos, compañeros de trabajo e incluso desconocidos.
Puede fabricarse con diferentes materiales. Los más tradicionales son los de calabaza, que necesitan ser curados antes de su primer uso, y los de madera, elaborados con especies como palo santo o algarrobo. También existen alternativas de vidrio y metal, más fáciles de limpiar y que no requieren curado.
La bombilla, la yerba mate y el termo —o la tradicional pava con agua caliente— completan una costumbre profundamente arraigada en la cultura argentina.

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el productor y emprendedor misionero Javier Olsen contó la historia de Ingenio Mates, un emprendimiento que nació en El Soberbio poco antes de la pandemia y que actualmente comercializa sus productos en todo el país.

“Arranqué en 2019 con unos 60 mates. Empecé a publicar y tuve éxito, suerte. Me empezaron a pedir más cantidad de mates y ahí empecé a tratar de conseguir más semillas para plantar, porque estaban pidiendo más cantidad. Así fue como se inició este emprendimiento”, relató Olsen desde su localidad natal.
El emprendedor confecciona principalmente mates de calabaza o porongo, una planta cuyo fruto se utiliza como recipiente para consumir la infusión. Gracias a la fertilidad de la tierra misionera y al crecimiento de la demanda, comenzó a repartir semillas para incorporar a otros productores a su cadena de trabajo.

“Hoy tengo una cadena de 12 familias que plantan para mí y se expandió muchísimo. El año pasado cerré con más de 220 mil mates vendidos”, precisó.
Las redes sociales, una vidriera para llegar a todo el país
Al referirse al crecimiento de la pyme fuera de Misiones, Olsen destacó el papel que tuvieron las plataformas digitales para dar a conocer sus productos y atraer compradores de distintos puntos de la Argentina.
“Las redes sociales ayudaron mucho a que este emprendimiento se expanda. La gente sabe de dónde se saca el mate de porongo y hoy El Soberbio se declaró Capital Provincial del Mate. La gente nos busca por Internet, se comunica con nosotros y así consigue el mate deseado”, explicó.

Ese crecimiento también se refleja en el volumen de producción: Ingenio Mates fabrica alrededor de 400 unidades por día y alcanza casi 2.000 por semana.
La variedad es otra de las características del emprendimiento. Actualmente, Olsen trabaja con más de 30 modelos, desde opciones naturales y calabazas pulidas hasta diseños con patas metálicas o revestimientos de cuero.
“Tengo muchos modelos. Trabajo en la actualidad con más de 30. Hay gente que quiere un mate natural; otros, uno de calabaza pulida o con piecitos de metal. Pero el mercado más grande es el mate imperial, que se vende forrado en cuero. También están los camioneros, torpedo y con virola”, enumeró.
Mates misioneros para la Selección argentina
Uno de los momentos más destacados en la historia de Ingenio Mates ocurrió cuando sus calabazas llegaron a manos de los futbolistas campeones del mundo.
Según relató Olsen, un cliente de Gualeguaychú, Entre Ríos, adquirió los recipientes producidos en Misiones y realizó las terminaciones en alpaca. En total se confeccionaron alrededor de 75 unidades, que fueron obsequiadas a los jugadores y demás integrantes del plantel de la Selección argentina masculina.

“Hoy nos sentimos orgullosos de que todos los jugadores de la Selección argentina estén tomando mate en calabazas que salieron de Misiones, de mi depósito y de mi limpieza. Después tuvieron la terminación que les dio este cliente mío, que también les colocó la virola e hizo los detalles finales”, expresó.
Un proceso artesanal que puede durar varios meses
En un mercado con una amplia variedad de productos, Olsen aseguró que sus mates se distinguen principalmente por el tratamiento de la calabaza, la limpieza interna y la terminación artesanal.
“Me dedico mucho a la limpieza interior del mate. Le damos el curado que necesita por ser una fruta de la naturaleza y no apuramos el secado. Trato de hacer stock, darle tres o cuatro meses de secado a la calabaza y después empezar a limpiar el interior y hacer el lijado. Eso también le da un sabor muy bueno al mate. Es un trabajo muy artesanal y personalizado”, detalló.
Finalmente, señaló que el modelo más demandado en el país es el mate imperial, especialmente por su tamaño y comodidad al sostenerlo. Una unidad de este tipo, con terminaciones de alpaca, cuesta alrededor de 15 mil pesos.
“Es un mate estándar, con buen calce en la mano, y su precio ronda los 15 mil pesos con terminaciones de alpaca”, concluyó el emprendedor misionero.
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