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(primeraedicionweb.com.ar) La central brasileña aplicará una regulación progresiva de las descargas para evitar aumentos bruscos del río Uruguay. Sin embargo, al ser una represa de hilo de agua, no puede almacenar grandes volúmenes y, ante una creciente, debe evacuar el caudal totl que recibe.

La posibilidad de que el río Uruguay alcance niveles extraordinarios durante los próximos meses llevó a Misiones a profundizar el trabajo de prevención y coordinación con Brasil. En ese marco, representantes de la Provincia, municipios de la costa del río y autoridades de la represa Foz do Chapecó mantuvieron una reunión para analizar el escenario climático, el funcionamiento del sistema de represas brasileño y, especialmente, las alternativas para reducir el impacto de las descargas de agua sobre las localidades misioneras.

Uno de los participantes del encuentro fue Julián Kruszelnicki, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de El Soberbio, quien explicó que la reunión permitió despejar dudas que desde hace tiempo existen en torno al manejo del agua de la represa y establecer mecanismos de comunicación más rápidos ante eventuales descargas.

Pero también dejó una advertencia: las proyecciones que manejan los organismos técnicos anticipan un escenario que podría ser más complicado que el registrado durante la histórica inundación de 2014.

“Antes de preocuparse, ocuparse. Eso es lo que estamos haciendo desde hace algún tiempo”, resumió Kruszelnicki, al explicar la estrategia que llevan adelante las autoridades locales frente al escenario de lluvias que se prevé para los próximos meses.

El referente recordó que la preocupación por el comportamiento del río y el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño comenzó a trabajarse meses atrás. La primera reunión se realizó en mayo, en la sala de situaciones, a pedido del Gobierno provincial y de la Subsecretaría de Protección Civil.

“Nosotros ya habíamos planteado la preocupación nuestra ante el fenómeno del Niño y la posibilidad de tener una reunión y hablar con esta gente de la represa de Chapecó, para ver si existía la posibilidad de volver a hacer un acuerdo o tratar de regular el volumen de agua vertida de la represa hacia el río Uruguay”, explicó en comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones.

Ese planteo finalmente tuvo una respuesta concreta con el encuentro mantenido ayer con representantes de la represa.

 

El compromiso: evitar descargas bruscas

Uno de los principales puntos que surgieron de la reunión fue la posibilidad de implementar una regulación gradual de los volúmenes de agua que son liberados hacia el río Uruguay, siempre que las condiciones hidrológicas y operativas lo permitan.

Kruszelnicki fue claro al respecto: “El trabajo que se hizo fue justamente para que ellos hagan la regulación gradual y eso están de acuerdo, y ya está operativo ese plan”.

La intención es que, ante la necesidad de aumentar los volúmenes de descarga, estos incrementos puedan realizarse progresivamente y no mediante una modificación abrupta del caudal.

“Van liberando de a poco, de a 1.000 o de a 1.500 metros cúbicos por segundo cada hora”, detalló el jefe de Bomberos.

Aunque esos volúmenes continúan siendo importantes, la posibilidad de escalonar las descargas permitiría contar con mayor margen para que las localidades ubicadas aguas abajo puedan prepararse.

“A la larga, aguas abajo, va a repercutir entre 12 y 20 horas después en la crecida del nivel del río en El Soberbio”, precisó.

Para los organismos de emergencia, esas horas pueden resultar determinantes a la hora de reforzar las tareas preventivas, alertar a los vecinos, organizar eventuales evacuaciones y proteger los sectores más expuestos.

Otro de los puntos que se buscó aclarar durante la reunión fue el funcionamiento del sistema brasileño de represas y, particularmente, el papel que tiene Foz do Chapecó.

Kruszelnicki explicó que muchas veces existe la percepción de que la represa decide por sí misma cuándo abrir sus compuertas y cuánto volumen de agua liberar. Sin embargo, el sistema es mucho más amplio.

Todas las represas de Brasil responden al Operador Nacional del Sistema Eléctrico, la ONS, y ese es el que regula los niveles de volúmenes de agua de todas las represas en función de las alertas meteorológicas que tengan”, explicó.

Esto significa que las decisiones están relacionadas con el comportamiento de los ríos y las precipitaciones que se registran en distintos puntos de la cuenca.

“Dependiendo de la zona que tenga lluvia, saben que va a subir el nivel de los ríos en tal represa, entonces deben regular las de aguas abajo para que no colapsen”, señaló.

Además, Foz do Chapecó no es la única represa que tiene incidencia sobre el comportamiento del río.

“Para arriba de Chapecó tenemos ocho represas más que regulan también el volumen de agua hacia abajo”, indicó.

Durante la exposición técnica realizada por el gerente de Foz do Chapecó, Fabiano, también se explicó el funcionamiento de la central hidroeléctrica.

Uno de los aspectos que Kruszelnicki consideró importante aclarar es que se trata de una represa de hilo de agua, por lo que no posee un gran embalse destinado a almacenar grandes cantidades de agua durante períodos prolongados.

“Es una represa de hilo de agua, no tiene embalse, no tiene capacidad de almacenamiento de agua, por lo tanto el agua que ingresa a la represa debe salir por cuestiones obvias hidráulicas”, explicó.

Sin embargo, eso no significa que no exista ningún margen para regular los caudales. “Sí tienen formas de regular los volúmenes de agua vertidos, lo que les sobra o el excedente de agua”, aclaró.

También explicó que las imágenes de las compuertas abiertas que suelen difundirse cuando se producen crecidas pueden generar una interpretación equivocada sobre el funcionamiento de la central.

“El vertedor, que nosotros vemos que tiene 15 compuertas, generalmente se abren todas las compuertas. No es que abren una o la otra, abren gradualmente todas las compuertas para regular el nivel del río en ese sector”, explicó.

 

Imagen creada con IA por Primera Edición

La advertencia que preocupa a El Soberbio

Más allá de los avances logrados en materia de coordinación, el encuentro también sirvió para poner sobre la mesa las proyecciones hidrológicas que manejan los equipos técnicos.

Y allí aparece uno de los datos que más preocupa a las autoridades misioneras.

“Hay muchas estadísticas que ellos mismos generaron donde tienen previsto superar los 30.000 metros cúbicos de agua para los próximos meses de volumen de agua vertido hacia el río Uruguay”, señaló Kruszelnicki.

De concretarse un escenario de esas características, el impacto en El Soberbio podría ser considerable.

“Eso impactaría en El Soberbio con un fenómeno por ahí superior a lo que tuvimos en 2014”, advirtió.

La comparación con aquel año resulta inevitable. La crecida de 2014 permanece como uno de los antecedentes más graves para la localidad.

“Tuvimos un 30% de la superficie del casco urbano de El Soberbio afectado, y eso es mucha gente”, recordó.

Por ese motivo, la posibilidad de superar aquellos niveles es seguida con especial atención por los equipos de emergencia.

Kruszelnicki aclaró, de todos modos, que las proyecciones no significan necesariamente que el escenario vaya a concretarse. El comportamiento final del río dependerá fundamentalmente de las precipitaciones que se registren tanto en Misiones como en las regiones brasileñas que alimentan la cuenca.

“Ellos son muy delicados y serios en ese aspecto por una cuestión de que manejan las precipitaciones que van a recibir y eso es lo que nosotros también manejamos con mucho cuidado”, explicó.

Las estimaciones que manejan actualmente muestran un escenario de precipitaciones superiores a las habituales.

“Nosotros tenemos volúmenes muy superiores estimados para los próximos meses en lo que fueran años anteriores. En vez de tener 200 milímetros al mes tendríamos 600”, indicó.

Y planteó una situación que ayuda a comprender la magnitud del problema:

“Si nosotros tenemos 600 milímetros de lluvia en un mes acá y ellos tienen 600 milímetros de lluvia en un mes, obviamente que vamos a tener problemas, y no va a ser culpa de la represa”.

Por eso, la coordinación binacional apunta no solamente a controlar las descargas de Foz do Chapecó, sino también a contar con información meteorológica anticipada y confiable.

 

 

Avisarán antes de modificar los volúmenes

Otro resultado considerado positivo fue el fortalecimiento del sistema de comunicación entre la represa brasileña y las autoridades misioneras.

Kruszelnicki confirmó que ya existe un sistema de alerta mediante el cual la información sobre las operaciones de la represa llega a los equipos locales.

“Cada vez que ellos van a hacer algún movimiento, alguna operación en la represa con manejo de volúmenes, aumento o descarga de agua, ellos nos avisan antes de hacer la descarga”, explicó.

La información previa permite activar las medidas necesarias para reducir riesgos. “Para que nosotros nos estemos preparando para las posibles consecuencias de esa descarga”, agregó.

Según el jefe de Bomberos, el sistema de comunicación existe desde hace años, pero ahora se busca agilizarlo utilizando herramientas tecnológicas y canales más directos.

“Estamos en el sistema de alerta ya hace mucho tiempo. Estamos en contacto, nada más que por ahí agilizamos algunos métodos de comunicación por una cuestión de avanzar con la tecnología”, señaló.

¿Qué pasa con los Saltos del Moconá?

Durante el encuentro también se abordó una cuestión que genera especial interés en Misiones: el funcionamiento de los Saltos del Moconá y el acuerdo existente con la represa brasileña.

Kruszelnicki explicó que existe un acta de acuerdo mediante la cual Foz do Chapecó puede regular los volúmenes de agua durante períodos de bajos niveles del río para favorecer la visibilidad de los saltos.

“Hay un acuerdo realizado hace algunos años donde la represa de Foz do Chapecó regularía, en condiciones de sequía, cuando hay niveles bajos del río, los volúmenes para que tengamos visibilidad de los saltos”, explicó.

Sin embargo, ese mecanismo no funciona de la misma manera durante una creciente.

No es así este acuerdo cuando hay crecientes, porque ellos literalmente deben largar el agua que reciben”, remarcó.

Por lo tanto, la situación de los Saltos del Moconá durante una eventual crecida dependerá del comportamiento natural del río y de las condiciones hidrológicas de la cuenca.

 

Un escenario que se viene preparando desde 2015

El Soberbio no comenzó ahora a prepararse para las inundaciones. El trabajo preventivo se viene desarrollando desde hace años y, según Kruszelnicki, la coordinación con Brasil comenzó a profundizarse especialmente después de la experiencia de 2014.

“Ellos hacen regulaciones cuando tienen pronósticos entendidos de más de 10 días, sí hacen regulaciones. Eso ya lo vienen trabajando y lo venimos trabajando, te puedo decir, desde 2015, 2017”, explicó.

La anticipación es fundamental porque permite que la represa llegue en mejores condiciones a períodos en los que se esperan precipitaciones importantes.

“Van haciendo la regulación para preparar la represa para recibir mayor precipitaciones”, señaló.

Sin embargo, una vez que las lluvias comienzan a registrarse de manera concreta en la cuenca, el margen de maniobra es diferente.

Durante la reunión también se planteó la posibilidad de que la regulación de la represa se adelante cuando comienzan las lluvias en Misiones, pero esa alternativa no resulta sencilla.

“Eso todavía no es factible por una cuestión de que el operador nacional del sistema eléctrico de ellos es el que maneja eso y por ahí nosotros no tenemos constancia o no sabemos qué lluvia tienen ellos en sus zonas”, explicó.

Mientras continúa el seguimiento del río Uruguay y de los pronósticos, en El Soberbio el mensaje de las autoridades es claro: la prevención será clave.

El jefe de Bomberos Voluntarios insistió en que la estrategia consiste en anticiparse a cualquier escenario complejo y no esperar a que el río alcance niveles críticos para comenzar a actuar.

Antes de preocuparse, ocuparse”, volvió a remarcar.

Y cerró con una definición que resume el objetivo del trabajo que vienen realizando:

“Nosotros desde el municipio de El Soberbio nos estamos ocupando, nos venimos ocupando ya desde hace muchos años. Nada más que ahora, con la llegada del fenómeno del Niño fuerte que se espera, que ya lo estamos atravesando, nos venimos preparando con más antelación”.

El desafío, en definitiva, será combinar información meteorológica, monitoreo del río, comunicación con Brasil, regulación gradual de las descargas y preparación de los equipos de emergencia para que, si finalmente se produce una crecida extraordinaria, las comunidades de la costa misionera tengan el mayor margen posible para responder.

 

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Autor: admin