Escuchar artículo

(misionesonline.net) Lionel Messi conoce a la perfección el obstáculo que se interpondrá entre la Selección Argentina y la gloria máxima el próximo domingo en Nueva Jersey. No se trata únicamente de un sistema táctico aceitado o de una propuesta colectiva que respeta una línea histórica. El capitán argentino se medirá ante una generación de futbolistas españoles que se moldeó bajo su sombra en Barcelona, que lo tuvo como el gran espejo donde mirarse y que ahora deberá suspender esa devoción para disputar el partido más importante de sus vidas.

El propio Messi reconoció la jerarquía de sus próximos rivales tras dejar en el camino a Inglaterra en las semifinales: “Es una selección enorme, con grandísimos jugadores, con juego, una selección que conozco bien. Es una filosofía de fútbol, ya lleva muchísimos años jugando de esta manera y conozco a los jugadores”. El rosarino completó su mirada con un guiño hacia Cataluña al recordar que “algunos juegan en el Barça, un club que siempre amo y sigo”.

La delegación española está repleta de futbolistas cuyas infancias quedaron retratadas al lado del astro argentino. El mediocampista Pedri, el único del plantel que llegó a compartir vestuario con él en el club catalán, recordó con cariño aquella etapa de aprendizaje: “Tuve la suerte de poder jugar y entrenar con él. Disfruté mucho, aprendí mucho de él. Ahora lo disfruto muchísimo”. El volante canario no escatimó elogios para describir lo que significa tenerlo al lado: “De calidad va sobrado, tiene más que todos los otros, ve el fútbol un poco antes que los demás y sabe dónde estar para meter un gol”.

De la cuna a la cancha

La historia que conmovió al mundo del fútbol durante este torneo es la de Lamine Yamal, quien protagonizó una sesión de fotos benéfica junto a un jovencísimo Messi en 2007, cuando el delantero español era apenas un bebé de meses. Con una diferencia de edad idéntica a la que separaba a Pelé de Diego Maradona, el juvenil español no ocultó su ilusión antes de concretar el cruce en la final: “Ojalá pueda enfrentarme a él”.

Otro que atesora un recuerdo fotográfico de su niñez es el defensor Pau Cubarsí, quien admitió la enorme motivación que le genera este partido definitorio: “Si podemos tener una final contra Messi sería espectacular. Es uno de mis ídolos desde siempre, sería magnífico”. A la hora de pensar en la marca, el zaguero demostró que tiene muy claro el nivel de concentración que exige el capitán argentino: “Tendría que estar atento al cien por cien, porque no sabes por dónde te va a salir”.

El respeto profesional se extiende incluso a quienes sufrieron la frustración de llegar a Barcelona justo cuando Messi armaba las valijas. El defensor Eric García recordó lo que sintió al regresar desde Manchester en 2022: “Al venir aquí dije que por fin podía ver a Messi y justo se fue”. Con la final mundialista en el horizonte, García asumió la dificultad del desafío pero priorizó la oportunidad histórica: “Marcar a Leo… Buf. Eso es difícil, pero sería un sueño para mí y para todos jugar contra Messi. Obviamente, cuando estemos en el campo tendremos que ir a ganar nosotros, pero después, una vez haya pasado la final, nos daríamos cuenta de que habremos jugado contra, para mí, el mejor jugador que he visto nunca”.

El respeto se mide en la cancha

Los futbolistas de la selección española coinciden en que la admiración quedará de lado apenas ruede la pelota. El mediocampista ofensivo Dani Olmo, quien de chico se negó a sacarse una foto con el rosarino porque prefería seguir jugando a la pelota, fue contundente respecto a la estrategia defensiva: “Si nosotros nos llegamos a cruzar con Argentina, a Leo lo vamos a marcar como si tuviera 20 años”.

Messi con Dani Olmo

Por su parte, el volante Álex Baena también se sumó a los elogios hacia el rendimiento del capitán argentino en este tramo de su carrera: “Siempre he dicho que mis dos ídolos son Messi e Iniesta. Con 39 años hacer lo que está haciendo… Ya sabíamos que era el mejor de la historia, pero lo sigue demostrando día a día. Me gustaría enfrentarme a Argentina por poder jugar contra él, porque nunca lo he vivido. Sería un sueño”.

Messi junto al joven arquero Joan García

El lateral Marc Cucurella, quien llegó a compartir algunas prácticas con el plantel profesional cuando jugaba para la filial del Barcelona, aportó una cuota de realismo sobre el impacto de enfrentar al mejor del mundo: “Es el mejor jugador de la historia. He entrenado algún día con él y es sorprendente. No se acordará de mí, pero yo estaba cagado”. El domingo, en el césped de Nueva Jersey, las fotos de la infancia y los autógrafos quedarán guardados en el baúl de los recuerdos. Durante noventa minutos, el ídolo máximo de una generación de futbolistas españoles será, simplemente, el rival a vencer.

Messi con Fabian Ruiz en Paris Saint-Germain

 

Fuente LA NACION

Autor: admin