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(primeraedicionweb.com.ar) Lo que parecía una tarde apacible del feriado del último lunes de pronto se transformó en una pesadilla en Itaembé Miní, cuando tres perros de raza pitbull escaparon de una vivienda y, junto a otros que merodeaban por esa cuadra, destrozaron a un indefenso animal que se encontraba en la vía pública. El ensañamiento en el proceder de los animales y la pasividad de los propietarios desataron la desesperación de los vecinos que nada pudieron hacer ante ese cuadro. Denuncian que se trató ya del tercer episodio fatal en la zona.

Una vecina que presenció el ataque y prefirió mantener su identidad reservada ante el temor de sufrir represalias por parte de los propietarios de la jauría, a quienes describieron como personas violentas, explicó a PRIMERA EDICIÓN que “el hecho ocurrió a la media tarde, a metros de la plaza Chica, en proximidades de las calles 137 y 182”.

“Escuchamos desgarradores ladridos y gritos, entonces salimos, fuimos con mi esposo y vimos que entre tres a cuatro perros estaban matando literalmente a un perrito”, relató todavía compungida.

Los esfuerzos por salvar a la mascota resultaron inútiles. “La propietaria del can atacado llegó a partirle un palo de escoba sobre el lomo de los pitbulls”, pero la fuerza de los atacantes anuló cualquier intento por separarlos. Según los testigos, la dueña de los animales agresores llegó al lugar y mostró una alarmante apatía ante la situación, limitándose a retirar a uno de los ejemplares mientras sentenciaba que la víctima ya estaba muerta.

Desidia y jaurías sueltas

El verdadero peligro se multiplicó minutos después del ataque. Mientras uno de los pitbulls fue ingresado a la propiedad, los otros dos perros, cubiertos de sangre y visiblemente alterados, se escaparon corriendo por las calles del barrio. La situación obligó a los vecinos a activar redes de alerta por Whatsapp para que las familias escondieran a sus mascotas y evitaran circular por la zona. “Los tienen a los pitbulls en el patio de la casa de forma muy precaria, con decir que ni siquiera tienen un candado. El portón se abre y se cierra fácil”, fustigó la denunciante.

La falta de infraestructura adecuada en el domicilio señalado es el eje del reclamo vecinal, ya que transforma a la vivienda en una bomba de tiempo para cualquiera que camine por la vereda.

La indignación comunitaria creció aún más ante la respuesta de los presuntos dueños de los pitbulls. Al ser increpados por la falta de control sobre los animales, respondieron con insultos, agravios y amenazas directas a los damnificados, alardeando supuestos “contactos” para garantizarse impunidad. Cuando los móviles policiales arribaron al lugar, la hostilidad cesó, pero la respuesta oficial les dejó un sabor amargo.

La falta de celeridad de los canales institucionales mantiene en vilo al barrio. “A pesar de que la policía tomó intervención y ya se radicaron las denuncias en el ámbito municipal, anterior al ataque relatado y con el mismo final, los animales permanecen en el mismo predio, hacinados en un patio de dimensiones reducidas”, comentaron los vecinos. Incluso agregaron que “nadie puede confirmar pero tampoco desmentir que allí crían pitbulls, los cruzan y después a las crías las venden”.

Insistieron en que “éste no es un caso aislado. Hace apenas dos meses, otro perro del vecindario sufrió el mismo destino trágico a manos de la misma jauría, sumando así tres víctimas fatales. Las denuncias de aquel entonces corrieron la misma suerte que las actuales: quedaron, aparentemente, paralizadas sin generar ninguna medida restrictiva sobre los canes”.

El temor colectivo ya no se limita únicamente a la seguridad de otras mascotas. La cercanía de un almacén local provoca una fluida circulación de menores de edad a toda hora, lo que enciende las alarmas sobre el riesgo de un ataque a un ser humano. “En cualquier momento puede ser un chico la víctima o cualquier persona”, sentenció con crudeza la vecina, resumiendo el desamparo de un barrio que exige que la Justicia actúe antes de que ocurra una desgracia irreparable.

 

 

Autor: admin