Sin crédito bancario, los planes de ahorro vuelven a escena: cuánto cuesta hoy acceder a un 0 km
La herramienta reaparece como alternativa, aunque con costos variables y compromisos a largo plazo
(primeraedicinweb.com.ar)La automotriz china JAC lanzó planes en 84 cuotas con tasa preferencial en un contexto de financiamiento limitado. La herramienta reaparece como alternativa, aunque con costos variables y compromisos a largo plazo.

En un mercado automotor atravesado por la falta de crédito y la pérdida de poder adquisitivo, los planes de ahorro vuelven a posicionarse como una de las principales vías para acceder a un vehículo 0 km. La automotriz china JAC Motors acaba de lanzar en Argentina un esquema en 84 cuotas con tasa preferencial, una herramienta que busca captar demanda en un escenario donde el financiamiento bancario sigue siendo limitado.

El sistema replica el formato tradicional que domina el mercado local desde hace décadas: grupos de suscriptores que aportan una cuota mensual durante un plazo determinado -en este caso, siete años- con el objetivo de adjudicar el vehículo antes de completar el total del plan.
La adjudicación puede darse por sorteo o licitación, lo que permite acceder al auto sin necesidad de contar con el total del dinero inicial ni recurrir a un crédito bancario. Esa lógica, que en otros contextos perdió atractivo frente a préstamos prendarios, vuelve a cobrar fuerza en un escenario de tasas elevadas y escasas opciones de financiamiento formal.

Sin embargo, el costo real del sistema exige una lectura más fina. Uno de los ejemplos concretos es el plan para el modelo JAC S2 FL, uno de los SUV más accesibles de la marca. Según los valores informados para mayo de 2026, la cuota mensual estimada ronda los $443.700, a lo que se suman cargos iniciales y administrativos que superan ampliamente el millón de pesos.
Además, el esquema contempla gastos por suscripción, sellado, administración, impuestos y seguro de vida, lo que eleva el costo total de ingreso al plan. A esto se agrega un factor clave: las cuotas no son fijas, ya que se ajustan en función del valor del vehículo, lo que puede incrementar el esfuerzo mensual a lo largo del tiempo.
En ese punto aparece una de las principales diferencias con un crédito tradicional. Mientras un préstamo bancario permite conocer de antemano el monto total a pagar, en los planes de ahorro el costo final queda atado a la evolución del precio del vehículo, lo que introduce un componente de incertidumbre.
La propuesta de JAC abarca toda su gama en el país, desde SUV urbanos hasta modelos híbridos y pickups, lo que amplía el universo de potenciales compradores. Entre ellos se destacan el S2 FL, el JS6 PHEV, el JS8 PRO y la pickup T9 Luxury.
Más allá de la variedad, el movimiento responde a una lógica más amplia del mercado. Con el crédito restringido y los salarios presionados por la inflación, las automotrices empiezan a reforzar herramientas propias de financiamiento para sostener las ventas.
En ese contexto, los planes de ahorro resurgen como una alternativa posible, pero no exenta de riesgos. Permiten ingresar al sistema sin capital inicial elevado, aunque exigen compromiso a largo plazo, capacidad de pago sostenida y tolerancia a la variación de las cuotas.
El resultado es un esquema que vuelve a ganar terreno no tanto por sus ventajas estructurales, sino por la falta de opciones. En un mercado sin crédito accesible, el plan de ahorro deja de ser una elección y pasa a ser, en muchos casos, la única puerta de entrada al 0 km.
Fuente: Agencia de Noticias NA
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