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(primeraedicionweb.com.ar)Un informe del IPEC revela cambios profundos en la estructura productiva rural de Misiones. Mientras la yerba mantiene su liderazgo histórico, la ganadería se convirtió en la actividad de mayor crecimiento y el complejo forestal consolida su expansión. El tabaco, en cambio, pierde peso relativo dentro de la economía.

El agro misionero ya no es el mismo que hace una década. Aunque la yerba mate sigue siendo la principal actividad productiva de la provincia, nuevas dinámicas comenzaron a modificar el mapa rural: la ganadería gana terreno a ritmo acelerado, el complejo forestal consolida su peso económico y el tabaco pierde protagonismo relativo dentro de la estructura primaria.

La transformación aparece reflejada en el primer informe sectorial del Producto Bruto Geográfico (PBG) elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), que desagrega la evolución de las principales actividades agropecuarias entre 2018 y 2024.

Los datos muestran que el sector agropecuario provincial generó en 2024 un Valor Agregado Bruto (VAB) de $1,004 billones, equivalente al 9,8% del PBG total de Misiones. Pero detrás de ese número aparece un fenómeno más profundo: un reordenamiento interno de las cadenas productivas.

La yerba sigue mandando

La yerba mate continúa siendo el eje de la economía agraria misionera. Según el IPEC, concentra alrededor del 44% de todo el valor agregado del agro, manteniendo una participación relativamente estable durante todo el período analizado.

En valores corrientes, la actividad pasó de generar $10.612 millones en 2018 a $445.315 millones en 2024, convirtiéndose por amplio margen en la principal cadena primaria de la provincia.

Sin embargo, el informe también muestra que el crecimiento real de la yerba fue moderado: apenas 5,7% acumulado en seis años, un comportamiento que refleja más estabilidad estructural que expansión acelerada.

Incluso en pandemia, la actividad mostró resiliencia. En 2020 cayó un 7,4% real, pero se recuperó rápidamente en 2021 con una suba del 13,8% .

Además, la cadena yerbatera sigue siendo la más extendida territorialmente. En 2024 se registraron 5.524 contribuyentes vinculados a la actividad, la mayor cantidad entre todos los rubros agropecuarios.

 

La novedad: boom ganadero

Si hay un sector que explica el nuevo perfil del agro misionero, ese es la ganadería.
El informe del IPEC muestra que entre 2018 y 2024 la actividad triplicó su peso dentro del agro provincial.

Pasó de representar 4,4% del total sectorial a 12,5%, transformándose en uno de los grandes ganadores del período.

Los números son contundentes: en 2018 generaba $1.091 millones; en 2024 alcanzó $128.405 millones.
Pero el dato más impactante aparece al medir el crecimiento real: la ganadería avanzó 196,5% acumulado en seis años, el mayor incremento entre todas las actividades relevadas por el IPEC.

La expansión incluye producción bovina, porcina, avícola y apícola, y acompaña una tendencia regional de crecimiento de la frontera ganadera hacia el NEA.

El estudio también advierte que parte de este salto puede explicarse por una mayor formalización tributaria de productores que anteriormente operaban fuera del padrón oficial.

De todos modos, el cambio de escala es evidente: los contribuyentes registrados en ganadería pasaron de apenas 243 en 2018 a 1.977 en 2024.

Forestación: el segundo motor

Otro sector que consolida su expansión es el complejo forestal.
Sumando silvicultura, extracción y servicios forestales, la cadena ya representa entre 22% y 27% del agro provincial, convirtiéndose en el segundo gran pilar económico del campo misionero. En términos nominales, el complejo pasó de mover $6.132 millones en 2018 a $256.130 millones en 2024. Uno de los segmentos más dinámicos fue la extracción forestal, cuya participación dentro del agro prácticamente se duplicó: pasó de 4,1% en 2018; a 8% en 2024.

En 2023 incluso registró una suba interanual real del 138,1%, uno de los mayores saltos de toda la economía rural misionera.

El informe vincula este fenómeno con el crecimiento de la demanda industrial y celulósica, además de una mayor integración de la cadena forestoindustrial.

El tabaco pierde peso

Mientras ganadería y forestación avanzan, los cultivos temporales -principalmente tabaco y arroz- muestran una tendencia inversa.

Aunque siguen siendo actividades centrales para miles de productores del norte provincial, su participación dentro del agro cayó de manera importante en los últimos años.
En 2018 los cultivos temporales representaban 9,7% del agro provincial. En 2024 esa participación cayó al 4%.

Además, exhiben la mayor volatilidad de toda la estructura productiva: caída del 46,1% en 2019, suba del 118,7% en 2022, nueva baja del 45,2% en 2024.
El IPEC atribuye estas oscilaciones a: factores climáticos, precios internacionales, y regulaciones del mercado.

 

Un agro más diversificado

La principal conclusión del informe es que Misiones atraviesa una transición productiva.
La yerba continúa siendo el núcleo histórico del sistema agrario, pero el crecimiento ganadero y forestal empieza a modificar la composición tradicional del campo provincial.

A eso se suma un proceso de ampliación y formalización del universo productivo.
Entre 2018 y 2024, la cantidad total de contribuyentes registrados en actividades agropecuarias pasó de 4.804 a 16.202.

Aunque el propio informe aclara que parte de ese salto responde a una ampliación del padrón tributario y no exclusivamente a crecimiento económico real, los datos muestran una ruralidad cada vez más diversificada y con nuevas cadenas ganando peso dentro de la economía provincial.

El agro misionero ya no depende únicamente de la yerba y el tabaco. La ganadería y la forestación comenzaron a ocupar un lugar central en el nuevo tablero productivo de la provincia.

 


 

 

Autor: admin