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(misionesonline.net) El proyecto oficial para derogar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias movilizó al peronismo, que busca construir un frente opositor en el Congreso. Necesitan 37 senadores y 129 diputados para frenar la iniciativa, mientras gobernadores y legisladores analizan su impacto en las elecciones venideras.

 

El proyecto de ley que el Gobierno nacional envió al Congreso para eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), dentro de un paquete que también incluye otras reformas políticas, abrió un camino para que el peronismo avance con mayor decisión en la conformación de una nueva alianza política en las dos cámaras legislativas. Javier Milei anunció que buscará derogar las elecciones primarias y así simplificar el proceso electoral del año próximo. Ese paso activó, en forma definitiva, la decisión del peronismo de salir a buscar adhesiones y votos en todo el universo opositor.

El objetivo es claro: evitar que las PASO caigan definitivamente. En el Partido Justicialista (PJ) existe un consenso amplio respecto a la necesidad de que las Primarias sigan vigentes el año que viene. Para el espacio, son la herramienta clave para poder despejar las diferencias internas que sobreviven entre las diferentes vertientes y lograr que emerja un solo candidato que sintetice las ideas macro de una nueva coalición opositora. En un momento donde la discusión del peronismo es completamente horizontal, debido a la diversidad de liderazgos y la estadía afuera del poder central, las elecciones primarias resultan determinantes para reagrupar a viejos adversarios.

En este camino de construcción política trabajan Miguel Pichetto, Nicolás Massot y Emilio Monzó, entre otros dirigentes, quienes empujan el nuevo armado desde los límites del justicialismo. La mayoría de los gobernadores justicialistas no respaldan la eliminación de las PASO.

El rol de los mandatarios provinciales

En el peronismo creen que el Gobierno enfrentará un camino muy espinoso para buscar el apoyo necesario en la oposición. Sobre todo porque necesita mayoría absoluta, que se consigue con la mitad más uno del total de la Cámara. Es decir, precisan 37 senadores y 129 diputados. Los gobernadores del norte, que fueron aliados tácticos de Milei, jugarán un rol central y determinante para inclinar la balanza hacia un lado u otro. Gustavo Saénz, de Salta, está a favor de la eliminación de las PASO. Raúl Jalil, de Catamarca, y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, aún no definieron sus posturas, aunque en el pasado se manifestaron en contra de sostenerlas. Lo cierto es que, puertas adentro de la provincia, ambos deben llegar a acuerdos políticos con otros sectores del peronismo, fuerza a la que pertenecen, para mantener el orden interno. Las figuras de Lucía Corpacci y Juan Manzur, presidentes de los PJ locales y jefes políticos de una porción de la dirigencia, serán determinantes.

Un referente del peronismo en el Senado consideró que la propuesta oficial encontrará dificultades para su aprobación. “No la va a tener fácil el Gobierno. Hoy no tiene el número para eliminarlas”, sostuvo. Aunque todavía hay muchas posturas que no están visibilizadas, en el bloque justicialista que conduce José Mayans hay consenso en votar en contra de la eliminación de las primarias.

La reforma política dará lugar a un extenso toma y daca entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales. Un importante senador de la oposición explicó que las conveniencias difieren entre los ejecutivos provinciales. “A algunos Gobernadores no les conviene, a otros si y a unos pocos les da igual porque tienen muy ordenados sus problemas internos”, afirmó. Inevitablemente, las elecciones del año que viene entrarán en el juego político también, sobre todo para los gobernadores que tienen en sus planes la reelección y que deben limitar el crecimiento de sus opositores en sus provincias.

El escenario legislativo

Las fuerzas provinciales jugarán un rol central porque en una disputa tan fina, los dos polos intentarán llevar agua para su molino. Los legisladores también pondrán en consideración su juego político para el año que viene y si existe, o no, la posibilidad de ser parte de una alianza electoral donde el peronismo sea el eje central. Estos son factores contextuales que influirán directa o indirectamente en las negociaciones cruzadas que se aproximan.

De los gobernadores de Fuerza Patria, el único que está en contra de sostener las PASO es Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. Los demás, Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Axel Kicillof (Buenos Aires), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Sergio Ziliotto (La Pampa) están a favor. Esto representa un indicio claro sobre cómo votarán los legisladores que pertenecen a esas provincias o que responden a esas jefaturas políticas.

En las distintas vertientes que actualmente conviven en el peronismo y que trabajan, cada una por su lado, para la construcción de un gran frente electoral, existen un sinfín de voces que alientan la unificación de una postura contraria a la eliminación de las PASO. A partir de ahora, que se hizo formal la decisión de la Casa Rosada, comenzará la articulación más fina. En Diputados, el camporismo, el kicillofismo, el Frente Renovador, el sector de Grabois y la mayoría de los legisladores de la oposición están de acuerdo con sostener las PASO. También la mayor parte del bloque de Provincias Unidas y un sector del radicalismo. El poroteo empezó en las últimas semanas y se profundizará en los días que vienen.

Al igual que con la ley de financiamiento universitario o la emergencia en discapacidad, el PJ, como bloque mayoritario de la oposición, tomará la iniciativa para construir un gran polo opositor que frene el proyecto libertario. El PRO, principal aliado del Gobierno, no tiene una definición troncal respecto a lo que hará. Algunos votarán a favor, otros deslizaron que lo harán en contra. Entonces, las cuentas del oficialismo empiezan a entrar en una nebulosa. Si, finalmente, las PASO caen, en el peronismo entienden que la salida para tanto ruido dentro del esquema político es organizar unas internas abiertas, tal como lo propuso el ex gobernador de San Juan y actual senador nacional, Sergio Uñac. Mientras tanto, buscarán construir un tejido opositor que tenga anclaje en el Congreso pero que pueda ser el primer experimento serio del año para tratar de fundar las bases de una posible coalición electoral.

 

 

Autor: admin